La IA va a hacernos lo mismo que las redes sociales. Solo que más rápido y más profundo.

En enero de 2026, analistas de riesgo político publicaron su informe anual con los 10 riesgos globales más importantes del año. El riesgo #8 (la IA se come a sus usuarios) metáfora. Es una predicción concreta sobre lo que las empresas de IA van a hacer este año, bajo presión financiera y sin regulación real.
El informe viene de Eurasia Group, la firma de análisis de riesgo político más influyente del mundo. La fundó Ian Bremmer. Cientista político, profesor en NYU, autor de 11 libros sobre geopolítica y una de las voces de referencia que gobiernos y fondos de inversión consultan antes de tomar decisiones de largo plazo. No producen contenido para medios. Su trabajo es identificar riesgos antes de que se materialicen. Cuando nombran algo como riesgo global #8, no lo hacen por provocar.
La tesis es esta. Las empresas de IA están bajo una presión enorme para generar ingresos que justifiquen sus valuaciones. Los modelos actuales todavía fallan, alucinan y tienen capacidades inconsistentes. Solo alrededor del 10% de las empresas estadounidenses usa IA para producir bienes o servicios reales. La mayoría reporta ganancias de productividad que no se traducen en resultados financieros concretos. Esa brecha crea incentivos para hacer lo mismo que ya hicieron las redes sociales. Optimizar para la dependencia del usuario en lugar de para su beneficio.
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Bremmer lo explica con una comparación directa. Las redes sociales nos programaron a través de algoritmos que nos encerraron en carriles y nos hicieron actuar más como computadoras. La IA va más profundo. Donde las redes capturan la atención, la IA media el comportamiento, moldea la percepción de la realidad e intermedia decisiones que antes eran completamente nuestras. La diferencia no es de grado. Es de profundidad.
La pregunta que vale hacerse ahora
Si usas IA a diario, para escribir, para analizar, para responder clientes, para tomar decisiones, hay una pregunta que pocas veces alguien se hace. ¿Esta herramienta está optimizando para mí o para la plataforma que la ofrece?
Las redes sociales tenían esa misma ambigüedad en 2010. El algoritmo parecía mostrarte lo que querías ver. Con el tiempo quedó claro que mostraba lo que generaba más tiempo en pantalla, más clics, más reacciones. El resultado fue una infraestructura diseñada para capturar atención a cualquier costo, con consecuencias que todavía se están contando.
La IA tiene un vector de influencia más amplio. Puede intermediar cómo escribes, cómo piensas un problema, qué información recibes primero, cómo redactas una propuesta, cómo respondes a un cliente. Cada uno de esos puntos es una oportunidad para que el sistema optimice en una dirección que no es necesariamente la tuya. El riesgo real no es que la IA te reemplace. Es que empieces a pensar como ella sin darte cuenta.
Por qué LATAM debería leer este riesgo diferente
LATAM adoptó las redes sociales tarde y sin infraestructura para resistir sus efectos más negativos. No teníamos regulación, no teníamos capacidad técnica propia, no teníamos plataformas alternativas. Las consecuencias fueron más severas que en mercados con más recursos para contrarrestarlos. Desinformación, polarización, dependencia de ecosistemas digitales controlados desde afuera.
El mismo patrón está armado para repetirse con IA. La diferencia es que esta vez el ciclo va a ser más corto. Las redes sociales tardaron una década en mostrar su daño sistémico. La IA opera a otra velocidad.
Lo que sí está en nuestras manos es la pregunta que hacemos antes de adoptar cualquier herramienta. ¿Quién definió el objetivo de este sistema y para quién optimiza? Esa pregunta requiere leer los términos, entender el modelo de negocio, y preferir herramientas donde esa alineación sea explícita, aunque cuesten más o sean menos convenientes. No es una postura tecnofóbica. Es la misma diligencia que deberías aplicar antes de dejar que un sistema externo tome decisiones en tu nombre.
Si eres freelancer, consultor o emprendedor y usas IA a diario, esta pregunta te toca directamente. En la comunidad aprendemos a construir con IA de manera que el sistema ejecute y tú decidas. No al revés. Entra acá y mira cómo lo hacemos.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que la IA “se come a sus usuarios” según Eurasia Group?
Eurasia Group usa esa frase para describir el riesgo de que las empresas de IA, presionadas por generar ingresos sin regulación real, adopten modelos de negocio que optimizan para el engagement y la dependencia, igual que las redes sociales. El resultado es una IA que no trabaja para el usuario sino para la plataforma.
¿En qué se diferencia el riesgo de la IA del de las redes sociales?
Las redes sociales capturaron la atención. La IA va más profundo. Programa el comportamiento, media la percepción de la realidad e intermedia decisiones. Bremmer señala que la diferencia no es de grado sino de profundidad. La IA accede a capas del comportamiento humano a las que el algoritmo de redes sociales no llegaba.
¿Por qué LATAM debería prestar atención diferente a este riesgo?
LATAM adoptó las redes sociales sin infraestructura para resistir sus efectos negativos. Las consecuencias fueron más severas que en mercados con más recursos. El mismo patrón puede repetirse con IA, y esta vez el ciclo será más corto porque la tecnología opera a otra velocidad.
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